(...) Nada queda del afecto y la alegría compartida
de los antiguos años.
A la menor oportunidad sacamos las garras:
módicos tigres condenados a dar vueltas
en el mismo foso del zoológico
hasta que se mueran de viejos
o en un instante de sinceridad
se entredevoren.
La fábula del tiempo, Antología, José Emilio Pacheco.
domingo, 20 de junio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
Chale
Pues yo no entiendo nada.
Es como si estuviera en la primaria aprendiendo a leer,
la maestra me hace preguntas
y no me sé el abecedario.
Es como si estuviera en la primaria aprendiendo a leer,
la maestra me hace preguntas
y no me sé el abecedario.
El confesionario.
si en ese momento hubiera tenido una tarjeta de crédito en mis manos y/o una agencia de viajes abierta 24 horas, hubiera comprado un boleto de avión para largarme lejos de aquí. Sin regreso, sin mesura ni censura.
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